A unos meses de la multa impuesta por la Federación Europea de Balonmano a la Selección femenil noruega por utilizar uniformes fuera de la norma, la Federación Internacional de Balonmano cambió las reglas.
El bikini de no más de diez centímetros en los lados y el sostén deportivo ahora pueden ser sustituidos por pantalones cortos y camisetas sin mangas, ambos ajustados, según lo decreta el inciso 8 del capítulo 4 del reglamento.
Si bien este cambio es resultado de las protestas contra el sexismo en el deporte y el apoyo por parte de diversas personas alrededor del mundo hacia las noruegas, aún hay mucho por cambiar. La especificación de que tanto el short como la camiseta sean ajustadas al cuerpo no es algo estipulado para el caso de los hombres.
Pía Domínguez, jugadora chilena de balonmano de playa, declaró en su cuenta de Instagram tener sentimientos encontrados respecto al cambio: “deberíamos elegir qué queremos usar para jugar. Es según la comodidad de cada deportista”.
A finales de septiembre, los ministros de deporte de Dinamarca, Noruega, Suecia, Islandia y Finlandia redactaron una carta dirigida a la Federación Internacional de Balonmano en la cual se pedía cambiar las normas respecto a la vestimenta deportiva par la comodidad de las atletas y en apoyo de todos los deportistas, independientemente de su género o procedencia, para que permanezcan en el deporte.











